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Brazo en voladizo totalmente automatizado para bobinas de acero

En su sede central de Hagen-Hohenlimburg, el GRUPO BILSTEIN invirtió en un amplio tren de laminación de cuádruple reversible y en una nueva línea de corte longitudinal con un almacén temporal totalmente automatizado para bobinas de acero con un ancho de hasta 1.350 mm y un peso de hasta 31 toneladas. Para facilitar el accedo directo, éstas se almacenas a los brazos en voladizo. Un equipo de almacenamiento y recuperación totalmente automático de Vollert garantiza un almacenamiento y recuperación sin problemas.

Los especialistas en intralogística de Vollert son los indicados para resolver problemas difíciles. Ellos desarrollan sistemas de almacenamiento y flujo de materiales llave en mano para la industria del aluminio y del metal moviendo piezas de hasta 50 toneladas o más,. Sin embargo, los requerimientos de BILSTEIN eran algo fuera de lo común: "Almacenar las bobinas de acero de hasta 31 toneladas automáticamente era de por sí ya un gran reto sin tener en cuenta que éstas varían individualmente en tamaño y anchura", explica Lars Strobel, jefe de proyecto de ventas de Vollert. "La tarea no era nueva para nosotros puesto que ya habíamos construido sistemas de almacenamiento similares otras veces".

BILSTEIN buscaba una solución para un almacén intermedio previo con acceso directo a las bobinas para garantizar un uso óptimo de la nueva línea de corte longitudinal. En Hagen, el especialista en bandas laminadas en frío fabrica productos para la industria del automóvil que se utilizan tanto en el sistema de transmisión hasta en el sistema de asientos, entre otros. Las necesidades de los clientes de BILSTEIN son muy variadas. La preproducción proporciona bobinas de acero específicas del cliente con diferentes diámetros y anchos. Estos se cortan antes de la entrega en la línea de corte longitudinal y se premontan a la longitud deseada. Vollert instaló un almacén de gran altura con brazo en voladizo y tranaelevador, incluyendo los rieles y las vallas de seguridad del área totalmente automatizada. Como socio llave en mano, Vollert también suministró la tecnología de control completa. El nuevo almacén de estanterías altas de almacenamiento temporal garantiza ahora un aprovechamiento óptimo sin tiempos muertos.

Almacenamiento a través del ojo de la bobina

El montaje del brazo en voladizo de dos plantas se realizó en una nave existente de baja altura. Por estante se almacenan dos bobinas de acero con un peso total máximo de 62 toneladas suspendidas a través del ojo de la bobina - el único punto constante, ya que las circunferencias de la bobina varían. Un total de 10 estanterías están dispuestas en paralelo en dos filas, accionadas por un transelevador que circula por el centro con una altura de elevación de 2,5 m. Una vez entregada la bobina de tamaño hombre mediante una carretilla elevadora, se lleva a cabo la medición automática. "Aquí determinamos la posición exacta del ojo, así como el ancho y la profundidad de la bobina. La medición de la profundidad es importante para poder colocar la bobina lo más atrás posible en el brazo en voladizo durante el almacenamiento", explica Kevin Dietrich, director de proyecto de Vollert. "De esta manera se optimiza la distribución del peso y con esto, la carga de los brazos en voladizo".

Transelevador con función de elevación y giro

Dado que las bobinas no pueden colocarse en la superficie exterior como es habitual durante el almacenamiento, el transelevador tuvo que ser montado sobre un chasis rotativo y equipado con una carretilla elevadora. Para recoger la bobina, la carretilla elevadora se desplaza hacia el caballete de reposo de la bobina, la levanta y la regresa al transelevador. Durante el desplazamiento longitudinal, el carro superior de la grúa gira hacia la derecha o hacia la izquierda hasta el almacén de dos hileras y, a continuación, deposita la bobina en el brazo en voladizo. La recuperación se realiza en orden inverso. También en este caso, un caballete de reposo constituye la interfaz mecánica y eléctrica desde donde un carro de transporte se encarga de la bobina para su procesamiento posterior. Las cantidades residuales restantes se devuelven al almacén temporal después del embalaje. "De este modo, hemos conseguido un suministro y servicio contínuos y sólidos de la línea de corte así como, mediante procesos automatizados, garantizar un transporte sin daños y sin problemas de las bobinas dentro del almacén", afirma Dietrich. A pesar de los requisitos especiales de BILSTEIN, Vollert sólo necesitó un año desde la planificación hasta la aceptación . Los trabajos de montaje se realizaron en el verano de 2019.

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